Razón de materia

A Rafa.

Visitaste desnuda el templo de la luz,

su altar de los sacrificios sin oficiante.

La vida reflejaba sus colores en tu piel.

Y así, cargada de la razón de su mensaje,

te convertiste en aire que avivó el fuego

del poema.

Y, como ya es sabido,

el poema se hizo textura de carne,

calor de arena, intensidad de cielo,

desgarro de conciencia,

pájaro enjaulado con rostro de hambre,

vientre de vida y sueños,

náufrago aferrado a un tronco

y deslumbrado por los destellos metálicos

de la mentira,

mirador de ese mundo que fue, del que vendrá,

del que ahora somos,

campana que toca a arrebato

despertando la memoria

de una llaga mal curada…

Viniste, idea, sí.

Y todo en ti, se hizo poema

que habitó los cuadros del pintor.

Así llegaste tú,

idea desnuda de corazón blanco.

Te dijeron que eras bella.

Y era cierto.

Y era cierto.

 

José Luis Sánchez

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